El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió en una conferencia de prensa el lunes 24 de mayo que es posible que pronto aparezca un virus más peligroso y mortal que el SARS-Cov-2. El líder instó a los esfuerzos colectivos para ayudar a que los países con más necesidades puedan salir de la crisis actual.

«Este es el momento para las ideas, el compromiso y el liderazgo audaces, para hacer cosas que nunca se han hecho antes. Tenemos que elegir una opción: entre la cooperación, la competencia o la confrontación. Si los más atrasados son los primeros en recibir ayuda, si los más débiles son los primeros en ser fortalecidos y si los más vulnerables son los primeros en ser protegidos, entonces todos ganamos», indicó.

Asimismo, informó que, ante una campaña de vacunación desigual, al menos 115.000 trabajadores sanitarios han muerto por сovid-19 en todo el mundo desde que comenzó la pandemia. El funcionario tildó de “escandalosamente desigual” la repartición de vacunas en el mundo y aseguró que el 75% de las dosis producidas por las farmacéuticas se han dividido entre 10 países.

«Un pequeño grupo de países que fabrican y compran la mayoría de las vacunas del mundo controlan el destino del resto del mundo», lamentó.

Una vez más, el jefe de la OMS pidió a los países que ya han inoculado a la mayoría de su población adulta, a donar dosis al mecanismo COVAX, con el objetivo de que el 10 % de las poblaciones de todos los países haya sido inoculada en septiembre y se alcance el 30 % a finales de año.

“Hoy pido a los Estados miembros que apoyen un esfuerzo masivo para vacunar al menos al 10 % de la población de cada país para septiembre», comentó el director general de la OMS. Esta cifra recogería alrededor de 250 millones de personas, incluyendo a todos los trabajadores sanitarios, en países de bajos y medianos ingresos en un lapso de 4 meses.

La campaña se extendería hasta diciembre con el objetivo de inmunizar contra la enfermedad al 30 % de la población de cada país, según detalló Tedros.

La OMS desarrolló el año pasado el mecanismo COVAX, destinado a garantizar el acceso de los países más pobres a las vacunas contra la covid-19. No obstante, la iniciativa empezó y continúa careciendo de fondos suficientes y se ha enfrentado a una gran escasez de material.

Hasta ahora se han enviado 27 millones de dosis a 125 países, pero estas solo fueron suficientes para cubrir apenas al 1 % de las poblaciones de esos países combinados. Tedros instó a actuar ahora.

«No es la última vez que el mundo se enfrentará a la amenaza de una pandemia. Según las estimaciones evolutivas, surgirá un nuevo virus que podría ser aún más contagioso y más mortal que el virus actual«, subrayó.