Una jueza de Pichincha aceptó reformular cargos en contra de cinco oficiales, en servicio pasivo, de las Fuerzas Armadas por tres muertes ocurridas durante la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010 (30S).

Según informó la Fiscalía en su cuenta de Twitter, Luis C., Vicente G., Jorge M., Jorge P. y Hegel P. ahora son procesados por el delito de asesinato del policía Froilán Jiménez, y de los militares Darwin Panchi y Jacinto Cortéz. Previamente, la Fiscalía investigaba este caso como un delito de homicidio.

La diferencia entre ambos delitos radica en la premeditación del hecho. Según la Fiscalía, la nueva acusación se basa en los numerales 2, 4 y 5, del artículo 140, del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Estos señalan: «La persona que mate a otra será sancionada con pena privativa de libertad de 22 a 26 años, si concurre alguna de las siguientes circunstancias: (2) colocar a la víctima en situación de indefensión, inferioridad o aprovecharse de esta situación; (4) buscar con dicho propósito, la noche o el despoblado; (5) utilizar medio o medios capaces de causar grandes estragos».

Mientras que, el homicidio se castiga con diez a trece años de cárcel.

Los militares procesados continuarán presentándose periódicamente ante la autoridad y tienen prohibido salir de país, como medidas cautelares mientras dure la investigación.

Los hechos investigados por Fiscalía se produjeron en el operativo durante el cual se extrajo del Hospital de la Policía Nacional, en Quito, al expresidente Rafael Correa. Los cinco militares investigados estuvieron al frente de la cadena de mando para la ejecución del mismo.

La Fiscalía tiene previsto vincular a otras cuatro personas en este caso. Esta audiencia se desarrollará el 24 de diciembre.