El COVID-19 avanza en el país a un ritmo acelerado y según los expertos se ha fortalecido con la aparición de nuevas variantes y el lento proceso de inmunización. 

En Ecuador el primero de abril de 2020 teníamos apenas 2.700 casos, en julio subimos a 58.000 infectados.

Este año, el primero de enero las cifras daban cuenta de 213.000 y hoy el país ya tiene a 330.388 personas con el virus. 

El número de contagios actuales desbordó a los hospitales y obligó a las autoridades a tomar nuevas medidas restrictivas. Para los expertos ya estamos transitando la segunda ola que, según afirman, será más prolongada.

Así lo explica la exasesora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Catalina Yépez. «Porque hay altísima transmisión comunitaria, porque hay variantes adicionales como la británica que es altamente contagiosa que, además, se la está asociando con mayor mortalidad.

Está circulando una variante de Nueva York, probablemente una variante brasilera», explica Yépez.

«Hay muchos susceptibles todavía, hay muchísimas personas que no se han contagiado de COVID-19», añadió. 

El analista de datos Carlos Oporto cree que las autoridades se demoraron en tomar decisiones que hoy se ven reflejadas en el exceso de fallecimientos. 

«Por ejemplo en octubre teníamos un exceso de 40 fallecidos en el país al día y ahora en marzo estamos teniendo, diarios, 137.

Osea ha habido un incremento casi 4 veces», aseguró Oporto. Indican que el Ecuador podría salir de la emergencia sanitaria solo si apresura su proceso de vacunación y la población retoma estrictamente la medidas de bioseguridad. 

«Estaríamos hablando de salir en el primer semestre del 2022 de la pandemia. De lo contrario, se estima que podríamos salir a finales del 2022», aclara Yépez. 

Con el panorma actual, ambos especialistas coinciden con que en mayo se registrará el pico de contagios de esta segunda ola de la pandemia en el país.