El exmandatario Correa y la presidenta de la organización Revolución Ciudadana aseguran que Balda está cometiendo un delito.

El político Fernando Balda inició este lunes 17 de enero una campaña para «depurar» las instituciones gubernamentales de «infiltrados correístas» que defienden «actos de corrupción y a quienes los han cometido».

Balda propone que los ciudadanos llenen un formulario en una página web e incluyan información del «infiltrado/corrupto» como: su nombre, el organismo donde trabaja, su cargo, desde cuándo ocupa ese puesto, entre otros campos.

El formulario permite además subir la foto del «infiltrado/corrupto», agregar capturas de pantalla, cargar enlaces de redes sociales, entre otras «pruebas verificables», del individuo que sea «miembro leal del correísmo y activo en las conspiraciones desestabilizadoras y/o se encuentre inmerso en un acto de corrupción».

«Todos tenemos claro que, mientras estas personas estén dentro de las instituciones seguirán actuando en favor de sus líderes delincuenciales, desestabilizadores y terroristas, impidiendo el buen trabajo del Gobierno y las instituciones», se lee en la presentación del portal.

La presidenta del movimiento Revolución Ciudadana (organización que aglutina a los seguidores del expresidente Rafael Correa), Marcela Aguiñaga, señaló en su cuenta de Twitter que la pretención de Balda incurriría en un delito de discriminación.

El artículo 176 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) sanciona este delito con uno a tres años de cárcel, aunque impone más años de prisión si la infracción es ordenada o ejecutada por un servidor público.

Correa también se pronunció. Usó la misma red social para pedir a todos los «correístas del mundo» que demanden penalmente a Balda. «En su ignorancia, este delincuente no entiende que está cometiendo un delito», escribió.